
Una Iglesia que vive su doctrina
Por Doctrina, queremos referirnos a nuestras enseñanzas.
Muchas palabras definen la Doctrina de nuestra Iglesia; y muchas denominaciones se declaran a favor de diversas doctrinas.
Pero el llamado no es sólo a declarar y defender una doctrina específica sino a vivir en concordancia a lo que decimos creer.
Al que mucho se le ha dado, mucho se le pedirá. Si como Iglesia proclamamos tener una doctrina sólida y veraz, debemos moldear nuestro ministerio, testimonio y vida en base a tales doctrinas (siempre que sea para loa gloria de Dios).
1) Seamos una Iglesia CRISTIANA.
Hechos 4:12
Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
El centro de nuestra enseñanza, predicación, culto y servicio es Cristo, el hijo de Dios. Otra manera de decirlo es que somos una Iglesia Cristocéntrica.
2) Seamos una Iglesia BÍBLICA
Deuteronomio 29:29
Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley.
La base de nuestra enseñanza, predicación, culto y estilo de vida es la Biblia (al menos eso anhelamos). No las palabras de tal o cual predicador, no un libro alterno a la Biblia, sino sólo la Biblia. (Aunque otros libros y maestros proveen de mucha ayuda, éstos son subordinados a la Biblia). Nuestro apego a la biblia, nos lleva hasta los originales en Griego y Hebreo, que son la autoridad última y fuera de ella no hay revelación nueva o extraviada.
3) Seamos una Iglesia TRINITARIA.
1 Juan 5:7
Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.
Adoramos al Dios Trino revelado en la Biblia, “Un Dios en Tres Personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo; mismos en sustancia, iguales en poder y gloria”
4) Seamos una Iglesia EVANGÉLICA
Gálatas 1:6-8
Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.
El centro de nuestra enseñanza, predicación, culto y servicio es el Evangelio de Jesús, que muestra nuestro gran problema (el pecado) y la única solución provista por Dios (arrepentirse y creer en Jesús)
5) Seamos una Iglesia REFORMADA
2 Corintios 13:5
Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?
Nuestra teología se remonta al siglo 16, en que hermanos defensores de la correcta interpretación y enseñanza de la Biblia, levantaron la voz en contra de la institución romana. Son 5 los principios reformados de la Iglesia:
a) Sólo la Biblia
b) Sólo Jesús
c) Sólo a Dios la Gloria
d) Sólo por gracia
e) Sólo en fe
6) Seamos una Iglesia Confesional
1 Pedro 3:15
Santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.
Esto quiere decir que hacemos declaraciones oficiales de lo que creemos y tratamos de apegarnos a ellas; no que sean inerrantes, sino que las emitimos en base a la Biblia. Lo hacemos para definir nuestras creencias y distinguirlas de entre otras ideologías.
Nuestras Principales Confesiones son:
El Credo de los Apóstoles y El Credo Niceno.
La Confesión de Fe de Westminster (Y Catecismos)
7) Seamos una Iglesia Comunitaria
Efesios 2:19
Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios.
Es decir, que aunque el ministerio se enfoca de manera particular a diferentes personas (niños, mujeres, varones, adolescentes, etc.) nos vemos como una sola comunidad de creyentes en Cristo.
8) Seamos una Iglesia Peregrina
1 Pedro 2:11-12
Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, manteniendo buena vuestra manera de vivir…
Nos consideramos una congregación de extranjeros que vamos de paso. Éste mundo no es nuestro destino final, nosotros somos ciudadanos del cielo y peregrinos en éste mundo. Eso no quiere decir que seamos ermitaños, sino que mientras peregrinamos aquí, invitamos a otros a unirse a la compañía, huyendo de la condenación en dirección a Jesús.
9) Seamos una Iglesia Militante
2 Pedro 1:5-8
Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.
No somos espectadores sino Participantes de la Iglesia, no queremos ser sólo oidores sino también hacedores de la Palabra. Militamos en las filas de Jesús, no es momento de sentarnos a esperar el regreso de Jesús, vivimos para él, anhelamos hacerlo todo para su gloria.
10) Seamos una Iglesia Santa
Efesios 5:25-27
…Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
Somos santos, eso no quiere decir perfectos o sin pecado, sino rescatados del pecado para vivir en conocimiento, obediencia e imitación de Jesús. Santo quiere decir “apartado”, nosotros nos consideramos así, apartados del pecado para reflejar la gloria de Jesús. No somos productos terminados, sino proyectos en manos de Jesús, él nos moldea día a día, y anhelamos que nuestros frutos den muestra del cambio obrado por Jesús.
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