De manera que:
Necesitamos Paciencia con la congregación.
Esto no sugiere que prediquemos con cero nivel de de expectativas, aliento o exhortación. Sino que oremos por la intervención de Dios y confiemos en que es Dios quien cumple su obra en cada vida a su tiempo.
Necesitamos Paciencia con nosotros mismos.
Es muy fácil que luego de haber predicado la última vez, adquiramos una actitud negativa o una sensación de fracaso; y entonces ya tengamos una larga lista de debilidades personales que reparar. Pero lo que necesitamos es servir fielmente con paciencia. Busquemos mejorar cuanto podamos en nuestro ministerio, pero confiemos en que Dios continúa obrando transformadoramente en nuestra vida misma a su ritmo Divino.
Necesitamos Paciencia con la Gente Clave.
Podría ser una “fiera” con buenas intenciones, alguien que promueve la “Crítica constructiva” dentro de la Iglesia, podría ser una persona de influencia con motivos malintencionados, podría ser alguien que necesita más energía de la que nos sentimos capaces de contagiarle, debemos orar por sabiduría, por fortaleza, por paciencia para no tomar medidas precipitadas perdiendo de vista el propósito de Dios.
No estoy animando a un ministerio con bajas expectativas, sin
posibilidades de mejorar y carente de crecimiento personal; tampoco me refiero a
un ministerio entorpecido por falta de dirección.Sólo me estoy recordando a mí
mismo y a vosotros algo que dije 15 años atrás: “Dios camina a
3km/h”.Mantengamos nuestra mirada fija en Él y sirvamos viviendo con paciencia y
confianza.
Enero 25/2009 Por Peter Mead en www.biblicalpreaching.net
Tradujo: Pstor. Samuel Hdz. Clemente
No hay comentarios:
Publicar un comentario