28/1/09

Los propósitos de DIOS

Los propósitos de Dios.

Creo que Dios estarìa de acuerdo con èstos propositos:

¡Cuidado! Tú sólo no puedes; Es la obra de Dios en ti.
Tú eres sólo colaborador, el director es el Señor; la meta es que seas como Jesús.



Mirad, pues, cómo oís, porque a todo el que tiene, se le dará, y a todo el que no tiene, aun lo que piensa tener se le quitará. Lucas 8:18

Qué tal si éste año buscamos…?

1. Más TRANSFORMACIÓN que conformidad
Ora pidiendo que Dios te de un corazón honesto y bueno.
Dios esta trabajando con nuestro corazón. Por eso oramos para que Dios nos ayude.

Ezequiel 36:26 dice: Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.

Jeremías 24:7 dice: Y les daré corazón para que me conozcan que yo soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo les seré a ellos por Dios; porque se volverán a mí de todo su corazón.

Oremos pidiendo a Dios, digámosle – Dame un corazón blando y dispuesto a aprender de ti –
Pidamos humildad y mansedumbre de corazón.




2. Más MEDITACIÓN que repetición
Medita en la palabra de Dios

Salmo 119:103 dice: ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca.

El sábado por la noche lee alguna porción de tu Biblia con la intención de despertar el apetito para el domingo; una especie de adelanto, una probadita para el banquete del otro día.


3. Más DISCIPLINA que pereza
Purifica tu mente alejándote de los entretenimientos mundanos.

Santiago 1:21 dice: Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.

Es asombroso ver cuantos de nosotros miramos lo mediocre, vacío, bobo, trivial, provocativo, inmoral e irreverente que pasa por la Televisión.
Mirar la TV nos empequeñece y debilita, nos hace más mundanos y no permite que nuestra alabanza sea autentica.

En vez de eso; apague la TV el sábado por la noche y lea o haga algo que sea bonito y de provecho; algo verdadero, honesto, justo, puro, amable, y de buen nombre [Filipenses 4:8].
Esto le quitará lo marchito tu corazón y serás capaz de apreciar la grandeza de Dios.





4. Más CONFIANZA que olvido.
Confía en las verdades que ya conoces.
Si sabemos algo de la Palabra de Dios pero falla cuando vienen las pruebas; entonces el mensaje no ha echado buena raíz en nuestro corazón. ¿Qué es lo que necesitamos? Necesitamos Confiar.

Jeremías 17:7-8 dice: 7Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. 8Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.

Confiar en las verdades que ya conocemos nos preparará para recibir más.


5. Más DEDICACIÓN que negligencia
Descansa lo suficiente el sábado por la noche para que estés atento y receptivo por la mañana del domingo.

1 Corintios 6:12 dice: Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.

No estoy estableciendo ninguna ley aquí; solo estoy diciendo que hay actividades del sábado por la noche que arruinan la alabanza del domingo por la mañana; no nos hagamos esclavos de ellas.
Si no dormimos suficiente, nuestras mentes están apagadas, nuestras emociones se adormecen, somos más susceptibles a aburrirnos y tenemos poca energía.
Aconsejo que midamos nuestro tiempo del sábado y tengamos en cuenta el tiempo que necesitaremos el domingo para desayunar, para vestirnos, para orar, para meditar en la palabra, para preparar a la familia y para llegar al templo; réstele a todo esto las 7 horas que pasará en su cama esa noche del sábado y 15 minutos que llegará temprano al culto del domingo por la mañana.

Quizás suene exagerado pero esto es muy importante; si hay una noche para desvelarse, que sea el viernes; o entre semana… es irónico que no queremos llegar a la escuela o al trabajo con una noche de desvelo a cuestas, pero estamos dispuestos a venir y dormir en el templo lo que no pudimos dormir el sábado por la noche.
Es algo terrible enseñarles a nuestros niños y jóvenes que venir al templo es un deber, sin importar que vengan exhaustos y desvelados; efectivamente, adorar a Dios es un deber; y por lo mismo debemos hacerlo lo mejor que podemos.


6. Más GOZO que amargura...
Proponte que éste sea un domingo sin quejas ni críticas.

Salmo 106:25 dice: Antes murmuraron en sus tiendas, Y no oyeron la voz de Jehová.

Una mañana llena de quejas, gruñidos, discusiones y críticas puede arruinar el culto de adoración para toda su familia.
Si hay algo por lo que esté enojado, o algún conflicto que crea que deba ser solucionado; resista un poco más.
Por supuesto, si usted causó el problema y sabe que debe pedir perdón, hágalo al instante.
Pero si esta que hecha humo por los berrinches de los niños o la tardanza de su esposo, o la comida que no ha preparado; resista, no se enoje rápidamente.
Cuando alabe a Dios preséntese ante el y deje que el vea la viga de su ojo antes que usted vea la paja en el ojo de los demás.
Puede ser que después de humillarse y ser exhortado por la palabra de Dios se de cuenta de que pelear no es necesario.




7. Más DISPOCISIÓN que crítica.
Ven con mansedumbre y dispuesto a aprender
Santiago 1:21 dice: Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.

Ser mansos y tener ganas de aprender, no necesariamente nos darán más fe; pero ayudan mucho.
Cada uno de nosotros tiene su Biblia y un cerebro, debemos usarlos.
Pero si venimos cargando piedras; haciendo bilis por los demás y con una actitud de escepticismo al mensaje no podremos escuchar claramente la palabra de Dios hablando a nuestro corazón.
Mansedumbre es la actitud de humildad que nos hace estar atentos a la palabra de Dios y desear ser transformados por Él.


8. Más CONTEMPLACIÓN que ritual.
Enfoca tus pensamientos y tu corazón en Dios.

Salmo 46:10 dice: «Estad quietos y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra».

Cuando estamos en el santuario no miremos tanto a las personas como a Dios; vengamos con hambre de conocer más acerca de nuestro Señor y lo que Él desea de nosotros.
Hay lugar para todo; hay que enfocarnos en Dios; y también hay que gozarnos entre hermanos; pero todo sucede bajo la gloria de Dios.





9. Más CONVICCIÓN que apatìa...
Piensa seriamente en lo que se canta, lo que se ora y lo que se predica.

1ª Corintios 14:20 dice: Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en cuanto a la malicia y maduros en cuanto al modo de pensar.

Cualquier palabra que escuchemos es para meditar en ella.
Pongamos atención en lo que escuchamos y meditemos en ello.




10. Más PIEDAD y CONTENTAMIENTO.
Por encima de desear cosas materiales, desea la verdad de la palabra de Dios.

1 Pedro 2:2 dice: ... Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.
Mientras nos sentamos quietos y oramos y meditamos en las lecturas de la Biblia y los cantos, recordemos lo que dice el Salmo 19:10; que las palabras de Dios son:

Deseables son más que el oro, más que mucho oro refinado; y dulces más que la miel, la que destila del panal. Nosotros somos, además, amonestados con ellos; Y en guardarlas hay gran recompensa.



Proverbios 30:8-9
8Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí;
No me des pobreza ni riquezas;
Mantenme del pan necesario;
9No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte,
Y blasfeme el nombre de mi Dios.


1 Timoteo 6:6-8
6Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; 7porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. 8Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.

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